Un demoledor informe sobre la juventud española trae a primer plano de la actualidad los problemas educativos generados por la legislación socialista
Redacción - 26/11/2010 analisis digital
La educación o, mejor dicho, los problemas suscitados por el sistema educativo implantado por los primeros Gobiernos socialistas y coronados en los últimos seis años con los programas de “Educación para la Ciudadanía”, vuelven a un primer plano de la actualidad al aparecer simultáneamente dos informes sobre la juventud, la familia y la necesidad de mejorar la calidad del profesorado que se discute en Santander con la participación de Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy entre otras personalidades.
El fulminante de esta nueva preocupación que se une a la crisis económica y de valores morales que afecta a la sociedad, ha sido un informe sobre los jóvenes españoles 2010, elaborado por la Fundación Santa María, perteneciente a los Marianistas, según la cual un 46,3 por ciento de la generación comprendida entre los 15 y los 24 años declara su falta de confianza en un futuro prometedor y “más de uno de cada tres considera que «por muchos esfuerzos que uno haga en la vida nunca se consigue lo que se desea»”.
Los valores de los jóvenes y su integración socio-política
Entre las conclusiones del informe, Juan Mª González-Anleo, autor del capítulo “Los valores de los jóvenes y su integración socio-política”, ha destacado que existe un “marcado pesimismo” donde "el 46’3% de los jóvenes declara su falta de confianza en un futuro prometedor independientemente de la crisis”. Por otra parte, el autor ha resaltado que “el 62,2% de los jóvenes se declara de acuerdo con la frase «la crisis económica actual tendrá un impacto muy negativo en mi futuro profesional y personal». En este sentido, cabe señalar que los españoles sobrepasan la media europea a la hora de valorar la situación económica mundial como “mala” o “muy mala” (77% frente al 71% de la media europea).
Con respecto a los problemas que amenazan su futuro, se encuentran en primer lugar el paro, con 45,6%, seguido de otros aspectos como son: la droga (33%), la vivienda (28,7%), la inseguridad ciudadana (23,6%), la falta de futuro para los jóvenes (21,6%) o el terrorismo (20%).
Con respecto a la participación social, ha señalado que “uno de los datos más preocupantes” es que disminuye bastante la aprobación de la mayoría de los movimientos sociales desde el 2005: ecologistas, pro-derechos humanos, pacifistas, de gays y lesbianas, contra la discriminación racial, etc., aunque más importante que la tendencia general es, sin embargo, la aceleración del proceso. González-Anleo destacó que “sólo uno de cada cinco jóvenes pertenece a algún tipo de asociación”, ya sea cultural, deportiva o juvenil. Además, según él existe una “desafección política” donde uno de cada cuatro jóvenes piensa que los políticos no tienen en cuenta las inquietudes de los jóvenes.
Una importante mayoría de los jóvenes, el 56,5%, suscribe la afirmación de que “la política no tiene nada que ver conmigo, no afecta para nada a mi vida privada”. Apenas uno de cada cuatro jóvenes afirma seguir frecuentemente la información política en los medios de comunicación (un 5% menos que en el informe de 2005), y sólo uno de cada cinco (20,5%) hablan o discuten con frecuencia sobre temas políticos.
Juventud y familia en los comienzos del siglo XXI
La emancipación forma parte de los proyectos vitales de los jóvenes “siguiendo la tendencia europea” según Luis Ayuso, autor de este capítulo. Pero se trata de una emancipación tardía que desean en torno a los 27 años (a pesar de que se casan entre los 31 y 34 años) y que pasa por irse a vivir previamente con su pareja. Esta es una de las conclusiones extraídas del capítulo sobre juventud y familia de la Fundación SM.
Ayuso subrayó que “el hogar se ha convertido en un lugar extremadamente cómodo para los jóvenes”, aunque “el mayor foco de conflictividad está en la ayuda de los jóvenes en las tareas domésticas”. También ha apuntado que “los jóvenes prefieren la formalización de las relaciones a la hora de elegir una forma de convivencia” y que “a pesar de que 1 de cada 5 no tiene aún decidido el tipo de unión por la que optará, un 55,4% elegirá el matrimonio (civil o religioso)”. Según Ayuso, “todas las formas familiares son válidas si se consigue la felicidad” y añadió que lo que menos toleran los jóvenes en una relación es la infidelidad.
Las creencias religiosas
Con respecto a las creencias religiosas de los jóvenes, la socióloga Maite Valls ha afirmado que a pesar de que “la religión –junto con la política- sigue ocupando uno de los últimos lugares en una escala de valoración de las cosas más importantes para los jóvenes”, “algo más de la mitad de los jóvenes españoles de 15 a 24 años (53’5%) se definen como católicos”. Valls ha aludido a la práctica religiosa, y ha apuntado que “casi un 62% de los jóvenes españoles afirma no asistir nunca o prácticamente nunca a la iglesia. Sólo un 7% cumple con el precepto dominical de ir a misa, un 5% acude a la iglesia una vez al mes y un menor número de jóvenes, un 2%, acude más de una vez a la semana”.
Ocio, consumo y medios de comunicación
En cambio, para casi la totalidad de los jóvenes (92%) el ocio es bastante o muy importante, similar a la importancia que dan a las amistades, los estudios e incluso a la formación y competencia profesional”, según señaló José Antonio López, autor del capítulo “Ocio, consumo y medios de comunicación”, durante la presentación del informe. López Ruiz destaca que “la actividad favorita para los jóvenes, como en los dos estudios anteriores, sigue siendo escuchar música (95%), seguido de otras como son ver la televisión, que ocupa un lugar en el ocio similar al observado en años anteriores, o el uso de la radio, que sigue descendiendo con respecto a 1999”. Las actividades relacionadas con la vida social o de puertas afuera, como el ir a bares, discotecas o salir al cine, son igual de importantes que años atrás y, según parece, no las hacen menos por la crisis. Igual importancia dan a las relaciones sexuales satisfactorias.
Con respecto a las actividades de ocio preferidas por sexos, salir de tiendas es más frecuente entre las mujeres (81%) que entre los hombres (62%), los juegos de ordenador y juegos electrónicos se sitúan como actividades más masculina, casi el 80% de los jóvenes dice jugar, hay un 20% menos de jugadoras. Además, las mujeres siguen tendiendo más que los varones a visitar museos y exposiciones (40% en el caso de ellas y un 8% menos en el sector masculino), y a tocar un instrumento, pintar o escribir en su tiempo libre, un 29% entre las mujeres frente a un 24% de hombres.
En el delicado asunto del consumo de drogas, el 10% considera que es algo importante o muy importante cuando sale de “marcha” o de “fiesta” con sus amigos. Desciende significativamente la proporción de jóvenes para los que beber alcohol y hacer botellón es algo bastante o muy importante cuando salen (31,5% en 2004 y 26,8% en la actualidad). Con respecto a medios de comunicación como el teléfono móvil o Internet, el informe pone de manifiesto el alto nivel de consumo por parte de los jóvenes. Así, “entre los jóvenes de 16 a 24 años el uso del teléfono móvil ha pasado de mayoritario a casi absoluto en la actualidad, pues son el sector de población que más lo utiliza, un 98%”, resaltó el autor.
Por otra parte, se ha extendido mucho la proporción de jóvenes que participa en comunidades virtuales, refiriéndonos concretamente a redes del tipo MySpace, Facebook, Tuenti, etc. Entre los menores de 20 años, el uso de estas redes se extendió entre el 70% de los entrevistados, para los mayores de 20 años si situó en el 63%.
La influencia de los padres en la educación
En este contexto, otro informe elaborado por la Fundación La Caixa, demuestra que cuanto más se implica el padre en la educación de los hijos, y más tiempo pasa con ellos, mejor salud tienen, más equilibrio emocional, mayor rendimiento escolar y menos obesidad. "Es funcional para la educación de los hijos y para el bienestar de los hijos el que el padre ejerza y haga uso del permiso de paternidad. Aunque según el trabajo sólo lo haga de momento un 58 por ciento. A más joven, más formado y más rico, más se usan los permisos de paternidad y maternidad". Así lo explica Jaime Lanaspa, director general de la Fundación La Caixa.
"Hay una evidencia empírica de que el trabajo de la mujer, incluso a tiempo completo, no afecta al vínculo con los hijos, porque el tiempo cuantitativo se sustituye por tiempo cualitativo. A este respecto, la tasa de ocupación entre 25 y 49 años ha aumentado un 27 por ciento en los últimos 20 años", explica Lanaspa. A día de hoy, más de la mitad de los padres con niños de 5 a 10 años están altamente implicados en la crianza de sus hijos, pero sólo el 7% en igual medida que las madres. Eso sí, tres de cada cuatro es partidario de un reparto igualitario de los roles.
En relación con la mejora del profesorado parece ser que el Gobierno y el Partido Popular se han puesto de acuerdo en la necesidad de mejorar la calidad de la formación y a propósito de la cual, el vicepresidente Pérez Rubalcaba –que fue ministro de Educación con Felipe González- planteó la posibilidad de implantar una especie de “MIR” para los profesores, como ocurre con los médicos. Este sistema de formación de especialistas docentes va a ser muy necesario porque de aquí a dentro de diez años se va a tener que contratar 200.000 profesores.
Sobre este particular, la vicesecretaria de Organización y Electoral del PP, Ana Mato, ha saludado que el vicepresidente del Gobierno y ministro del Interior apueste por mejorar la calidad del profesorado y destacó la importancia de que haya "buenos profesores" porque tienen que estar "por delante" para que "los chicos cada vez aprendan más". Por eso, señaló que hay que "buscar fórmulas para que los profesores tengan una formación permanente", una petición que, según ha indicado, ha realizado el PP en varias ocasiones.