Skip to content
Home Vida "HA NACIDO EL AÑO Y BLANCA, MI PEQUEÑA NIÑA"
"HA NACIDO EL AÑO Y BLANCA, MI PEQUEÑA NIÑA" PDF Imprimir E-mail
Usar puntuación: / 1
MaloBueno 
Escrito por Administrator   
Lunes, 03 de Enero de 2011 19:52

Blanca palabra de Dios
Todo empieza y termina en esa ley natural que nos otorga el privilegio, o el don divino, de ser padres
ALBERTO GARCÍA REYES
Día 03/01/2011 ABC SEVILLA


Ha nacido el año y la vida. La luz que alumbra el oscuro camino de dudas que me queda por andar. Porque ahora toda mi incertidumbre es ella. Blanca. Pura y limpia del postigo por el que accedo a otro sueño. El segundo. Ver a su hermano festejar su llegada con el aspaviento sano de ese mal que consiste en haber vivido lo bastante como para querer explicar las cosas es la hermosura en sí misma. Limpiar con las yemas de mis dedos, ésas que ahora se atrancan entre estas letras imposibles, las mejillas de su madre tras nacer en sus ojos el caudal de la vida es lo único que he hecho en este mundo que merece la pena. Esa blanca mujer que me ilumina el alma, por la que muero, me ha atado a dos columnas más grandes que las de Hércules. Y no sé darle las gracias. Lo siento. Perdóname este llanto burdo de tinta que cae sobre el papel de mis sentimientos. Que me perdonen también quienes hayan acudido a esta alberca en busca de agua fresca y se están encontrando sólo lágrimas de alegría de una fuente que no les incumbe. Hoy, como aquella vez, necesito escribir para mi Blanca pasión. Porque su enigma está terminando de resolver mi gran incertidumbre, que es acaso la única trascendente. Todo empieza y termina en esa ley natural que nos otorga el privilegio, o el don divino, de ser padres. De tener miedo a cuanto rodea a nuestros hijos. De despreciarnos a nosotros porque ya todo se lo debemos a ellos. Ese momento indescriptible del nacimiento, envuelta en una blanca capa de miel del útero materno, amarrada aún a las entrañas de su diosa, que es también la mía, inhalando el primer aire de su tiempo, es el monumento más bello posible. Esa fragilidad de su pequeño cuerpo nos debilita ya para siempre. Por eso a mi Blanca ilusión le entrego yo hoy este testamento de amor infinito, eterno, como salterio de mis plegarias y arrope para mis miedos. Dios mío, mécela en tu cuna para que pueda escucharla llorar desde tu edén. Y dame la palabra exacta para explicarme qué es esto que aprendí a sentir con su hermano y que ella me está provocando de nuevo por dentro. Ha nacido el año y ha nacido Blanca, mi niña, mi pequeña Blanca. Enero es, para siempre, la única hoja de mi almanaque. Que lleguen los eneros como reyes de mi casa. Que Alberto y Blanca, mis dos hijos, jueguen a la rayuela en mi corazón hasta que me lo destrocen. Todo lo demás es secundario. Superfluo. Mundano y minúsculo. Cotidiano.
Gracias, hija mía, por haberme vuelto a traer ese quejido vulnerable, quebradizo, arcano e indefenso que me impele a declamar que milagros como tú sólo se explican en silencio. Te escribo lo que puedo, mi vida, pero tengo que darme por vencido porque la única palabra que alberga tu significado es la de Dios.

Comentarios (1)Add Comment
...
escrito por Eduardo Vaillo, enero 08, 2011
Enhorabuena a Alberto García Reyes por escribir tan bien, tan claro y tan bonito: este relato es un tesoro.
Informar de abuso
Voto -
Voto +
Votes: +1

Escribir comentario
Más pequeño | Más grande

security code
Escribe los caracteres de la imagen


busy
 
Banner

El Foro en su e-mail

Escriba su correo electrónico:

Encuesta

¿ CREES QUE LOS MEDICOS Y SANITARIOS DEBERIAN PODER OBJETAR ANTE LA NUEVA LEY DEL ABORTO ?
 

"FAMILIA: LOS DEBATES QUE NO TUVIMOS"

Publicidad