|
Escrito por Administrator
|
|
Sábado, 19 de Junio de 2010 19:07 |
Un hombre, que regularmente asistía a todas las reuniones de amigos dejó un día de participar de manera inexplicable. Después de algunas semanas, un amigo de aquel grupo decidió visitarlo. Era una noche muy fría. El amigo lo encontró en la casa, solo, sentado delante de la chimenea donde ardía un fuego brillante y acogedor...

Adivinando la razón de la visita de su amigo, el anfitrión le dio la bienvenida , lo condujo a una silla grande cerca de la chimenea y se quedó quieto, esperando.
Se hizo un grave silencio. Los dos hombres sólo contemplaban la danza de las llamas en torno de los troncos de leña que ardían.
Al cabo de algunos minutos, el amigo examinó las brasas que se formaron y cuidadosamente seleccionó una de ellas,la más incandescente de todas y la empujó hacia un lado separándola del resto de las brasas.
Volvió entonces a sentarse, permaneciendo silencioso e inmóvil.
El anfitrión prestaba atención a todo, fascinado y quieto. Al poco rato, la llama de la brasa solitaria disminuyó hasta que sólo hubo un brillo momentáneo y su fuego se apagó de una vez. En poco tiempo, lo que antes era una fiesta de calor y luz ahora no pasaba de ser un negro, frío y muerto pedazo de carbón recubierto de una espesa capa de ceniza grisácea. Ninguna palabra había sido dicha desde el protocolar saludo inicial entre los dos amigos. Antes de prepararse para salir,el amigo, manipuló nuevamente el carbón frío e inútil, colocándolo de nuevo en el medio del fuego Casi inmediatamente se volvió a encender,alimentado por la luz y el calorde los carbones ardientes en torno de él.
Cuando alcanzó la puerta para partir, su anfitrión le dijo:
- Gracias por tu visita y por el bellísimo sermón. Regresaré al grupo de amigos que tanto bien me hace.
A los miembros de una familia, amigos o de cualquier grupo vale recordarles que ellos forman parte de la llama y que lejos del grupo pierden todo su brillo y cada uno de ellos es responsable de que el fuego sea realmente fuerte, eficaz y duradero.
 |