Zapatero no se ha conformado con aprobar la reforma socialista de la Ley del aborto, sino que ahora quiere publicitar sus bondades filtrando las cifras y presentándolas como un logro social
11/10/10 Forum Libertas Juan Francisco Jiménez Jacinto
El Gobierno de Zapatero manipula y filtra las cifras del aborto en su beneficio
El Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero no solamente se ha mostrado rotundamente favorable al aborto sino que, además, está utilizando su capacidad para manipular las cifras del aborto y la forma de ofrecerlo a la sociedad que gobierna.
En un primer posicionamiento, el Gobierno vendió el hecho de que el número de abortos después de la entrada de la nueva Ley había descendido. Este hecho es inverificable por la forma de adquirir esas cifras que tiene el Ejecutivo. No existe un sistema estadístico oficial que refleje de forma precisa el número de abortos en nuestro país ya que son las propias clínicas abortistas las que envían las cifras de las interrupciones que realizan en sus quirófanos sin mayor control que su buena voluntad.
El sistema de obtención de datos que utiliza el Gobierno es del todo deficiente por una sencilla razón: se realiza con los datos arbitrarios que remiten las clínicas. Y esos datos son arbitrarios porque no hay ningún sistema de control ni se aplica una homologación estadística. La fuente primaria de obtención de datos son los propios abortorios privados que constituyen el 98% de los abortos que se realizan en España –el 2% restante se realiza en hospitales públicos y privados-. En este sentido, las clínicas tienen una buena razón para no ajustarse a la realidad a la hora de dar bien las cifras y es Hacienda.
Pero además, el Gobierno no solamente ha hablado de una reducción de las cifras del aborto, sino que las está filtrando cínicamente a través de sus voceros oficiales de prensa sin hacer públicos los datos oficiales.
Según una investigación hecha por ForumLibertas.com, el Ministerio de Sanidad, a través de fuentes de su Departamento de Prensa, confirmó que no se publicarán las cifras oficiales hasta finales de 2010, como se ha venido realizando hasta ahora. Asimismo, las mismas fuentes han confirmado que no se han avanzado en ningún caso los datos del primer trimestre o semestre. En respuesta a la pregunta de por qué habían aparecido, pues, cifras en algunos medios, el Departamento de Prensa ha afirmado que no tiene una explicación clara ya que ellos no han filtrado nada.
Sin embargo, la cadena SER hizo público el pasado lunes, 13 de septiembre, el número de abortos que se realizaron en España el año 2009. Según los datos a los que “ha tenido acceso la cadena”, según afirmaba la noticia, el número de abortos se redujo en España con respecto el año anterior, hecho que no sucedía desde su despenalización en el año 1985.
Las cifras a las que accedió la SER, y que constituyen una evidente filtración por parte del Gobierno a un medio nada sospechoso de ser neutral, apuntan que la cifra de abortos en el año 2009 se redujo un 3% con respecto el año anterior. Además, la emisora se aventuraba a explicar que la reducción era debida, probablemente, a la liberación de la llamada ‘píldora del día después’.
La cadena explicaba que en 2009 se registraron alrededor de 112.000 abortos, 4.000 menos que el 2008.
De hecho, fuentes del Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña, al ser interrogado por este diario respecto a las noticias que han aparecido en los medios, han afirmado que es el Ministerio de Sanidad el que “debe de haber filtrado algo”.
¿Por qué entonces por un lado se niega y por el otro se filtra? ¿Por qué este preludio de cifras? Se podría pensar en una razón evidente y es que el Gobierno trata de justificar que la nueva Ley del aborto, en su primer registro de resultados ha conseguido reducir el número de abortos. Como no existen cifras estadísticas sino que existe un beneplácito entre clínicas y políticos en cuanto a los datos, los resultados se manipulan al antojo de los intereses.
La censura ideológica en el cine
Al mismo tiempo, cabe destacar la inmadurez e incongruencia de este Gobierno que ha cifrado la edad para poder ver el documental Blood money, recientemente estrenado en España, en 18 años cuando, paradójicamente, permite abortar a chicas de 16 años en adelante.
En este sentido, cabe destacar que lo duro de este reportaje (si se quiere alegar ‘dureza’ a la decisión de subir la edad del visionado) no son las imágenes que muestra sino el contenido, lo que se explica en él, por tratar aspectos devastadores del aborto así como sus consecuencias en la mujer que aborta.
Por ello, tanto la ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, que rige el organismo encargado de calificar a las películas –el Instituto de Cinematografía y Artes Audiovisuales de España- y su mano derecha, Ignasi Guardans, no son personas fiables y forman parte, como no podía ser de otra manera, del aparato socialista dirigido a manipular las opciones morales de los ciudadanos.
Europa, objetora de conciencia
Por otro lado, la misma Ley del aborto promovida por la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, que sirve de argumento al Ejecutivo para presionar sobre los médicos que no quieran practicar abortos argumentando objeción de conciencia ha sufrido, en ese sentido, un revés en Europa ya que la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa rechazó el informe McCafferty.
McCafferty pretendió enfrentar un derecho real, la objeción de conciencia, a un derecho inexistente, el aborto o la eutanasia. El derecho a la objeción de conciencia se encuentra en la naturaleza ética del ejercicio de la Medicina, independientemente de que haya o no leyes que lo regulen.
De esa forma, se reconoce en Europa el derecho a la objeción de conciencia al aborto como una facultad de todo el personal sanitario y no sólo de los médicos. Se trata de una importante victoria parcial en la causa por el derecho a la vida y que supone un revés para Zapatero.