"Los médicos rechazamos el término eutanasia pasiva, porque es una práctica médica, una limitación de un esfuerzo terapéutico, que no es ninguna eutanasia", explica a DEIA Jacinto Bátiz, jefe de la Unidad de Paliativos del hospital San Juan de Dios de Santurtzi y vocal de ética de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos. En su opinión, la nueva ley debe ser "un sistema de garantía para los pacientes".
DEIA nekane lauzirika - Sábado, 14 de Mayo de 2011
Entrevista con Jacinto Bátiz Jefe de la Unidad de Cuidados Paliativos de San Juan de Dios de Santurtzi
¿Nos enseñaron que este mundo era un 'valle de lágrimas'. ¿Sufrir es lo más lógico?
Sufrir es algo consustancial a las personas, sobre todo, si tienes expectativas que no se cumplen. Pero el único que puede explicar el sufrimiento es el enfermo que lo padece. Desde fuera es muy difícil.
Hasta hace poco el dolor era una patología asociada. ¿Puede ser una enfermedad en sí mismo?
El dolor no solo hay que tomarlo como una forma física que nos produce un disconfort. Es algo compuesto por varios factores; el que te hace sufrir es el dolor que, aún siendo más suave no conoces su origen y puedes sospechar que sea un cáncer, es el dolor que hace sufrir más. El dolor es un síntoma. Hay dolores compuestos por problemas psicológicos, sociales, biológicos o existenciales. Por eso, en los enfermos al final de la vida, el dolor físico lo podemos resolver bien; el psíquico, espiritual y el social es más difícil.
¿Y cuándo el dolor y el sufrimiento degradan a la persona?
Es importante que cuando un paciente está padeciendo dolor o está sufriendo nosotros le ayudemos a aliviar y hacer desaparecer si podemos el dolor y su sufrimiento. Si llegamos a conseguirlo estamos resolviendo el problema
Ya sé que Hipócrates les obliga, pero ¿existe algo que impida al médico ayudar a paliar el dolor y a 'bien morir' a un enfermo incurable?
A nosotros nada nos impide aliviar el dolor y a bien morir. Pero si lo de bien morir lo asimilas o lo asocias a eutanasia es distinto, aunque la palabra eutanasia significa buena muerte. Solicitar una buena muerte o morir bien es algo inherente a las personas; los médicos tenemos el deber de conseguir que los enfermos mueran bien. El hacer que se mueran bien no es provocarles la muerte, sino ayudarles a aliviar el sufrimiento mientras llega su muerte. Los médicos tenemos herramientas que no pasan necesariamente por provocar la muerte para aliviar su sufrimiento. No hay que eliminar a la persona que sufre, sino el sufrimiento en la persona.
Eutanasia activa, eutanasia pasiva. ¿Les resulta difícil a los médicos discernir entre la una y la otra?
Los facultativos tenemos claro que solo existe una eutanasia y es aquella que tiene la intención de matar a la persona; la eutanasia pasiva no existe. Evitar un tratamiento que es inútil no es una práctica de eutanasia, es una buena práctica médica. Insisto en que solo existe la eutanasia que provoca intencionadamente la muerte. Los médicos tenemos muy claro que esto no lo podemos hacer. No solo porque es delito, sino porque nuestro código deontológico nos lo prohíbe.
¿Si el paciente tiene hecho el testamento vital, todo será más fácil?
Esto es para cuando hayamos muerto. En este caso es mejor referirse al Documento de Voluntades Anticipadas. Lo que nos pide el paciente es que si él no puede tomar la decisión, alguien lo haga por él, a menos que sepamos lo que piensa antes de haber perdido la paciencia. Los testamentos vitales son una herramienta muy útil para que los médicos sepamos lo que el paciente desea. Nosotros sí estamos obligados a tener en cuenta los valores y deseos del enfermo. Esto es fundamental, siempre y cuando esos valores estén dentro de la buena práctica médica y de la legislación vigente.
El ensañamiento terapéutico no tiene ninguna carga legal, pero algunos cuidados paliativos sí la han tenido. ¿Es comprensible esto?
El ensañamiento terapéutico es una mala práctica médica. Prolongar la agonía de una persona con tratamientos que son inútiles para él en ese momento, no está bien.
Cuando alguien se acerca a un enfermo terminal. ¿Qué es más importante: el anestésico que se le inyecta, la sonrisa con la que se le atiende o la atención, aunque solo sea acariciándole la mano?
A nosotros no nos gusta que se llame enfermo terminal; preferiríamos que se les denominara enfermos en fase clínica terminal. ¿Qué es lo más importante? Habría que preguntárselo al enfermo. Saber qué necesita de nosotros los médicos Un paciente en fase terminal, al que la ciencia no le puede resolver mucho, lo que precisa es un acercamiento humano del profesional. Lo que más necesita es su humanización
La ley no contempla la objeción. ¿Hay acuerdo sobre este punto?
Estamos hablando de buenas prácticas médicas. No podemos hacer objeción de conciencia a un tratamiento adecuado a un enfermo. La objeción es para cuando se nos obliga a hacer algo contra nuestra conciencia y, además, no fuera una buena práctica médica.