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Escrito por Administrator
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Martes, 23 de Septiembre de 2008 10:13 |
Cuando estaba esperando a mi cuarta hija, en la ecografía los médicos vieron que tenía un edema nucal y que podía nacer enferma. Me aconsejaron en el Hospital Virgen del Rocío, de Sevilla, que hasta la semana 22 podía abortar. La niña nació perfectamente sana. Si mi marido y yo no nos llegamos a negar al aborto, hubiéramos perdido un tesoro de hija, cariñosa y buena, como es Blanca. Y hubiera perdido el derecho de sus hermanos y hermanas a quererla. Es un crimen matar una vida que empieza, desde el momento de la concepción. Doy gracias a Dios, y le pido para que las madres embarazadas tengan la fuerza de afrontar la vida humana que llevan dentro, ¡y aunque no hubiera errores en las ecografías!
Rocío Molina León Sevilla
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