|
Escrito por Administrator
|
|
Lunes, 29 de Noviembre de 2010 18:21 |
Los partidarios del respeto a la vida y de la integridad familiar son a veces presentados ante la opinión pública como gente que se preocupa más de un puñado de principios morales que del sufrimiento de la gente concreta.
ALBERTO GARCÍA Durante los últimos años, los movimientos pro vida y pro familia se han visto envueltos en numerosas guerras culturales: los debates sobre el aborto, las células madre embrionarias, la eutanasia, el matrimonio homosexual o el divorcio exprés. Esto ha llevado a algunos a pensar que estos movimientos están impregnados de espíritu negativo. Los pro vida y los pro familia serían en realidad unos reaccionarios; gente con el «no» por delante y sin propuestas para contribuir al bienestar social.
La realidad es muy diferente: las protestas frente a determinadas leyes suelen ir acompañadas de soluciones alternativas y de una solidaridad práctica. Los ejemplos son muy abundantes. A consecuencia del activismo de grupos proeutanasia en Gran Bretaña y en Australia se han potenciado enormemente los cuidados paliativos. Los movimientos pro vida de 15 países de América Latina han puesto en marcha la Red Latinoamericana de Centros de Ayuda para la Mujer. Las mujeres embarazadas que acuden a estos centros reciben apoyo emocional y recursos prácticos: casas de acogida, ayudas por maternidad, cuidado y transporte de niños, servicio médico, etc. Mientras algunos se empeñan en difundir la cultura de la muerte, muchos otros sin ruido, con muy pocos medios, poco a poco, realizan una labor callada pero la más eficaz de todas: salvar vidas.
En España, el Foro de la Familia ha combatido la legalización del aborto, y en cambio ha impulsado el programa RedMadre, una red de apoyo solidario a la mujer en gestación que le ofrece alternativas a la decisión de abortar. Sin estigmatizar a nadie, con la mayor comprensión posible, pero ofreciendo posibilidades reales para continuar lo que algunos llamarían embarazos imposibles. Actualmente hay muchas Asociaciones Red Madre, repartidas por toda la geografía nacional.
 |